PINTAR UN CUADRO CON LA PROPIA VIDA
Un cuadro en blanco, un lienzo que se va transformando en obra de arte.
Un color, otro, otro.
Alguien que pasa: estaría mejor con más luz. Otro que te aconseja: no, mucho más real si metes tonos oscuros.
En última instancia tú eliges.
Color tras color aparece algo:
La luz del sol, una sombra, un brillo, una ola. Allá al fondo, medio se adivina el Teide, aquí en primer plano tal vez una figura de espalda. Una puesta de sol en las Canteras, reinventada, re-creada. Vista de nuevo a través de tus adentros.
Y el blanco aquél se transformó en colores, en formas, en tonalidades. A partir de una imagen, nace una creación. Una nueva creación.
En semejanza con la vida-
La vida como una obra de arte.
Vivir la vida como obra de arte...
Poniendo colores, de cada vez. Integrando gozos y dolores. Claros y oscuros. Alguien que pasa y tal vez te corrige: mejor así.
Alguien que pasa y tal vez te indica lo contrario. En el fondo tú eliges el color. Eliges incluir o no los dolores y entretejerlos de gozos.
Eliges cómo mirar.
Vivir la vida como una nueva creación.
Difícil a veces admitir las sombras. Tal vez junto al color fucsia, aparezcan contrastes demasiado fuertes, excesivamente cargados.
Por ejemplo hoy, noticias de alguien querido en alguna cama de hospital, allá en el horizonte lejano.
Integrar luces y sombras a veces es desgarrador.
Pero también se puede hacer una inclinación, juntas las manos ante la vida que está siendo recibida y entregada en plenitud. Integrar las sombras con los claros, vida y muerte entretejidas. Inseparable la sonrisa de la lágrima. El amor del dolor
Incluir los propios dolores y fracasos en la luz, entrelazando, matizando, suavizando... Como quien pinta un cuadro o compone una sinfonía.
No son colores o notas aislados, ni una suma de tonos. Tienen espíritu.
Como Espíritu tiene la vida, siempre preñada de colores y sentidos.
Toña
jueves, 3 de junio de 2010
lunes, 22 de marzo de 2010
SABER DE SABOREAR
No está mal. No está nada mal aprender cosas nuevas
Ni bucear en los libros, antiguos o recientes, ensayos o novelas.
No está mal, nada mal, aprender a pensar
Tener sentido crítico y decidir.
Nunca está mal adquirir conocimienos o saberes.
Siempre que... no se nos quede el alma prendida a los conceptos
Porque puede ser -desgraciadamente lo es muchas veces-
que nos quedemos atados a lo externo.
La rosa
La física y la química de la rosa.
El ADN de la rosa.
El análisis del aroma de la rosa.
Está bien saber.
Pero infinitamente mejor es saborear.
Saber de saborear.
El aroma no se encierra en un concepto ¡y menos mal!.
Ni el amor.
La sonrisa no es idéntica a la boca.
Ni la caricia se queda en la anatomía de la mano
Y el beso sobrepasa y "sobreabunda" más allá del movimiento de unos labios.
Saber de saborear.
Por encima del concepto, por encima del pensamiento,
están el milagro y la aventura de poder decirle a alguien "TU"
a alguien conocido que siempre, en el fondo es misterio inaprehensible.
Misterio que se va desvelando, sin hacerlo del todo.
Saber de saborear.
Sin conceptos.
En silencio.
Toña
domingo, 7 de marzo de 2010
CADA DIA UN AMANECER
Para alguien, un amanecer podría definirse como un fenómeno físico: la tierra da vueltas alrededor del sol y en algún momento nos toca desde nuestra situación concreta verlo aparecer por el horizonte.
Pero vamos entreverados de símbolicos y el amanecer se nos antoja mucho más. Es la aparición de la luz rompiendo oscuridades que parecían infranqueables; es huida de las sombras; es, de repente poder ver con claridad.
El amanecer no es sólo un dato ástronómico; de la misma manera que yo no soy un dato anatómico.
Soy cuerpo, pero soy más
Soy también un baile de emociones: alegría, tristeza, serenidad o ira...
Y aun soy más. Soy asombro por la vida que se me regala a raudales, soy busqueda de relación profunda, soy sonrisa y soy pregunta. Soy peregrina en busca de un origen, soy anhelo y apertura. Soy vida, que es más que cuerpo o emoción -pero que nadie sabe definir bien- Simplemente soy, y en ese SER está lo más nuclear de mi existencia. Puede ser que mi SER se centre en el silencio o en el ruido, en la ética o la estética, en los otros o en algun Otro mayor.
Pero soy más. La búsqueda de sentidos para la vida, el anhelo interno de algo más y algo mejor. Todo eso que forma parte de la condición humana y lleva nombre de Espiritualidad.
Y todo esto salió por el amanecer... Y es que se puede amanecer. Desde todas las situaciones se puede amanecer. Por eso les deseo que amanezcan frecuentemente. COMO EL SOL
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